Aunque han pasado algunos años desde que se aprobara el Reglamento Europeo de Protección de Datos, lo cierto es que a día de hoy sigue dando algunos problemas su implementación tanto en las páginas web personales como en los negocios digitales.

Lo cierto es que el REPD (cuyo nombre oficial es Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE) no es la única norma que un negocio digital debe cumplir. La Ley de Sociedad de la Información y Comercio Electrónico y la Ley Orgánica de Protección de Datos son dos textos que hay que tener muy presentes a la hora de emprender un negocio en internet. No sólo por los problemas que nos pueden generar, sino también para obtener una ventaja sobre nuestra competencia ofreciendo confianza y credibilidad a nuestros clientes.

Estos tres textos legales van a regular cómo puede un propietario de un negocio online relacionarse con sus clientes, bien para gestionar los pedidos o los servicios que ofrezca o bien para saber en qué casos puede, por ejemplo, enviar comunicaciones comerciales para atraer nuevos clientes. Además, con el avance de la tecnología y del data, la ley está para garantizar los derechos de los consumidores.

Actualmente, la mayoría de páginas web tienen configurados servicios de analitica digital. El más conocido es Google Analytics, aunque existen muchas empresas que ofrecen estos servicios con sus propias interfaces. Todos ellos se basan en el mismo sistema: cuando un usuario entra en una página web que cuenta con esta recogida de datos, unos pequeños archivos con fragmentos de código informativo recogen cierta información para ayudarnos, por ejemplo, a conocer en qué enlaces se clica más o qué producto es el más visto. Estos archivos son los que conocemos como cookies.

Como a través de esta información recogida podemos, en algunos casos extremos, identificar al usuario, se considera que la información que recogen es información personal y, por tanto, equiparable al correo electrónico o al propio nombre. Por ello, este sistema de analítica web está sujeta a la ley de protección de datos.

Entre los mecanismos más usuales para la captura de datos y que el propietario de una web pueda establecer una relación comercial con sus clientes podemos encontrar pop-ups, formularios de contacto o compra, suscripciones al contenido o los propios comentarios a las entradas o noticias. Por ello, todos los datos que capturemos a través de estos mecanismos tienen que ir precedidos de una aceptación por parte del usuario en el que se le informe del uso que van a tener -estadístico, comercial o, simplemente, tramitar su pedido- para que no se considere SPAM a la hora de contactar con ellos.

Cumplir con estas normas y ofrecer a los usuarios una política de privacidad y de cookies transparente es un signo de transparencia y credibilidad hacia el usuario final.

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