La comunicación política es algo más que la creación de discursos o preparar una intervención, es la imagen que se llevarán los ciudadanos de su gestión y de su persona. Toda persona que se presente a un cargo o que lo ejerce debe tener en cuenta que la gestión es importante pero que es más importante saber comunicarlo a los ciudadanos que, al fin y al cabo, son los que aprobarán su gestión.

Analizo la situación inicial. Ver desde qué punto se parte y cuáles son los errores y aciertos cometidos durante diversas situaciones y escenarios da una base desde la que empezar a trabajar afianzando los puntos fuertes y reforzando los débiles.

Creo narrativas políticas, que se dan a conocer a los ciudadanos mediante un conjunto de discursos, mensajes e intervenciones en los medios de comunicación, el famoso storytelling en todo su explendor.

Entreno a políticos en sus intervenciones, para que resulte más fiable y convincente. Las ruedas de prensa son una perfecta oportunidad para hacer llegar los mensajes a los ciudadanos.

Ayudo a controlar el lenguaje corporal. Los gestos que se hacen hablan por nosotros tanto si nos damos cuenta como si no. Un mal gesto puede echar por tierra una intervención pública. Es hora de que lo que digamos, sea lo que verdaderamente queremos decir.

Una imagen vale más que mil palabras, y los medios de comunicación lo saben. La escenografía, el ambiente que rodea al mensaje ha de estar tan cuidado como el propio mensaje.

Cuando todo se desmorona hay que comunicar eficazmente. Las crisis institucionales son procesos inherentes a la vida pública y por ello hay que saber gestionarlos con eficacia. Los ciudadanos aprueban a los líderes que en situaciones de crisis transmiten seguridad y confianza y por el contrario huyen de los políticos que se ven sobrepasados por las circunstancias.

Colaboro en la gestión de las redes sociales para mejorar y ampliar el canal de comunicación con los ciudadanos. Unos ciudadanos que sepan que sus sugerencias tienen cabida dentro de un proyecto político, serán sus mejores aliados en las campañas electorales.

Creo páginas web para políticos dando a conocer el lado humano de las personas y estableciendo un nuevo canal para hacer llegar la información.

Buenas dosis de branding… El branding y el marketing no es lo mismo. No se trata de crear productos, sino de cuidar la marca y tratarla con respeto. En política, la reputación es muy importante, por lo que aplicar técnicas de branding es casi obligado.

… y algo de marketing. Debemos tomar la gestión de una institución como un producto que ofrecer a los ciudadanos. Ellos serán los que decidan si aprobarla mediante su apoyo o por el contrario rechazarla.